Para varios paises de destino turístico de los argentinos , es conveniente cambiar dólares de forma local para hacerse de una interesante diferencia

Lo ideal es cambiar pesos por divisas en Argentina y viajar con moneda estadounidense para cambiarla allí por la del país de destino. Ofrecen una cotización 20% mejor que acá. En Uruguay pagar con tarjeta equivale a comprar dólares a $ 14. Conviene pagar con tarjeta de débito antes que con crédito porque es el cambio del día, mientras con crédito se toma el vencimiento del resumen

“¿Qué hago, llevo pesos chilenos (o reales, o uruguayos) desde acá o los compro allá?”.”¿Llevo efectivo o mejor tarjeteo todo?”. “¿Me conviene más pagar con débito o con crédito?”. Estas son algunas de las preguntas que se hacen los viajeros antes de partir hacia los países limítrofes. Lo que más conviene es comprar dólares en la Argentina y llevarlos para cambiarlos por la moneda local en los bancos del país de destino, ya que puede haber un 20% de diferencia a favor.

El peor escenario es llevar pesos argentinos, porque en Brasil y Chile hay que pagar $ 20 por un dólar y en Punta del Este $ 18 si se realiza el arbitraje.

En Uruguay lo que más conviene es pagar todo con tarjeta de débito o crédito, porque de esa forma se estaría comprando dólares a $ 14, por la devolución del IVA del 14,4% en hotelería, gastronomía y alquiler de autos. Si bien la tasa equivale al 18% del precio, el turista recupera un 80% del impuesto. El otro 20% es la comisión que se paga a Global Blue por el servicio.

¿Tarjeta de débito o crédito?

Con débito el tipo de cambio es el del día, en tanto que con crédito será el que se aplique al vencimiento de la tarjeta de ese mes.

Leonardo Echegoyen, gerente de Cambios de Banco Piano, detalla que los cargos en las tarjetas de crédito tienen una tasa de reales a dólares y luego, al vencimiento de la tarjeta de crédito, de dólares a pesos, mientras que la tarjeta de débito aplica solo un pase de reales a pesos: “De todas formas, resulta imprescindible llevar reales en efectivo, ya sea para los primeros gastos, como así también para distintos pagos en efectivo que no aceptan tarjeta dadas las características de los negocios, como bares, restaurantes, venta ambulante o comercios chicos”.

Por eso, para Damián Di Pace, director de Focus Market, lo más inteligente es pagar con débito: “En el caso de la tarjeta de crédito, si la operación la hacemos hoy, la emisora toma el tipo de cambio al cierre de enero, y al mes siguiente viene el resumen de gastos en el exterior. Evitando este medio de pago, tomamos la precaución respecto de las fluctuaciones del tipo de cambio y sorpresas futuras en nuestra planificación del presupuesto de viaje”.

Pero Gabriel Reiman, director de Cuentas en MasterCard, rescata a favor de crédito un tope más alto, obtención de millas o puntos y que recién se paga con el resumen, aunque admite que así se está sujeto a fluctuaciones hacia fin de mes, que pueden beneficiar en caso de que el dólar baje pero también perjudicar si sube.

“Los últimos días de diciembre del 2015, los días antes de que se terminara el cepo, todos compraban con débito en el exterior, porque si lo hacían con crédito y la tarjeta te vencía el 10 de enero pagabas a dólar actualizado”, recuerda Fernando Pepe, gerente de Cambios del Banco Supervielle

Respecto del dinero en efectivo, Di Pace calcula llevar un 20% del presupuesto de viaje estimado. En el mercado las casas de cambio tuvieron una alta presión de reales y pesos chilenos, lo que presionó estas monedas a la suba: “Para evitar los pases de una moneda a otra, es conveniente realizar la transferencia a la cuenta del titular de la propiedad de alojamiento, porque se toma el tipo de cambio minorista del banco. En cambio, al pagar en efectivo en destino puede incrementar el presupuesto entre 10 y 15%”.

Cuando sí se puede tarjetear, hay que tener cuidado con la cotización que se terminará pagando, porque en Brasil (y lo mismo en Chile y en Uruguay) el comercio descuenta el cupón de la tarjeta en un banco, que cobra una comisión por pasar de real a dólar, que no se sabe cuál es, con lo que se corre un riesgo. Luego, el banco de acá cobra otra comisión por pasarlo de dólares a pesos, excepto que el resumen se quiera pagar dolarizado. Suelen surgir quejas de clientes por el tipo de cambio, pero en los bancos se defienden que es por la comisión que le cobra la entidad en el primer destino, donde desconocen su política de cambio.

Otra de las opciones es la extracción por cajero. Pero hay bancos que cobran u$s 11 por cada transacción.