La bolsa de San Paulo cayó 2,77% y el índice Bovespa se situó en los 50.503 puntos, su peor nivel desde abril, tras los comicios en los que fue reelegida la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

Tras el triunfo de Dilma , el corro paulista llegó a desplomarse más de un 6% a media sesión pero amenizó las pérdidas al cierre de la jornada, en la que los inversores dejaron patente de nuevo su rechazo a la política intervencionista defendida por la mandataria.

Las empresas estatales fueron las más perjudicadas de la jornada, especialmente la petrolera Petrobras, cuyas acciones preferenciales se hundieron un 12,3%. Estos papeles fueron también los más negociados con una participación en el volumen financiero del 17,49%.

Los títulos ordinarios de la eléctrica Eletrobras, por su parte, fueron los segundos más golpeados y retrocedieron un contundente 11,68%, mientras que sus preferenciales bajaron un 9,63%.

Ambas compañías forman parte de lo que los analistas brasileños han calificado de “kit elecciones”, un conjunto de papeles que en las últimas semanas han sufrido una gran volatilidad debido a la incertidumbre electoral.

El mercado financiero era partidario de la política de corte liberal respaldada por el derrotado candidato opositor, Aécio Neves, por lo que el triunfo de Rousseff, defensora del papel “regulador” del Estado”, generó una ola de pesimismo entre los inversores.

La presidenta fue reelegida en la segunda vuelta del domingo con un 51,64% de los votos, frente al 48,36% del abanderado del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Entre las compañías que escaparon de las pérdidas se encuentran las empresas de educación superior. Las acciones ordinarias de la red universitaria Estacio se dispararon un 9,24%, seguidas de las similares de Kroton (+7,89%).

La plaza totalizó negocios por un valor de 17.825 millones de reales (unos 7.000 millones de dólares) y se anotó 2.630.857 operaciones.

En el mercado de cambio, el real brasileño se depreció un 2,3% frente al dólar, moneda que finalizó la sesión negociada a 2,524 reales para la compra y 2,526 reales para la venta en el tipo de cambio comercial. La moneda llegó a caer en la jornada un 4,2%.