Todos quieren dólares precio oficial : ya es récord la cantidad demandada por el público a la cotización oficial, ¿se viene más cepo? Los bancos afirman que nunca se habían visto estos niveles de compra, luego de que la gente cobró el salario de junio y el aguinaldo. El Central, atento

Todavía no hay datos oficiales, pero julio se encamina a convertirse en el mes de mayor cantidad de venta de dólares desde que el Banco Central impuso el estricto límite de u$s200 dólares mensuales de venta de los denominados dólares “ahorro”.

De acuerdo al estimativo que realizan en los bancos de la City, este mes cerrará con ventas de entre u$s700 millones y u$s800 millones, confirmando la curva creciente de ventas de billetes verdes que salen de las limitadas reservas del BCRA.

Si fuera así, se trataría de un salto de entre 20% y 25% respecto de las ventas de dólares de junio. De acuerdo a estimaciones privadas, el mes pasado se vendieron entre u$s550 y u$s600 millones.

En los bancos ya advirtieron que la venta de dólares “ahorro” se disparó durante la primera semana de este mes, cuando se terminaron de acreditar los aguinaldos de las empresas privadas. De hecho, entre 85% y 90% de las ventas de dólares en los bancos se produce en la primera semana de cada mes, cuando la mayoría de los ahorristas utiliza el cupo mensual de u$s200.

Compra de dólares a precio oficial con crecimiento acelerado

La venta de dólares “ahorro” -que incluye un 30% adicional del impuesto “PAIS”– se vino acrecentando con el correr de los meses. Aunque todavía -aun con la disparada en el volumen de los últimos dos meses- se encuentra muy por debajo de los niveles previo al súper cepo que se implementó después de las elecciones de octubre.

Para tener en cuenta sobre el incremento en la dolarización del público durante el súper cepo de u$s200: entre enero y mayo de este año, el BCRA vendió un total de u$s726 millones. Es decir, en el acumulado de cinco meses había vendido un monto muy parecido a lo que tuvo que expender tanto en junio como en este mes de julio.

La cantidad de ahorristas que acceden al mercado oficial también viene en constante ascenso. De hecho, en mayo (último dato del BCRA) habían comprado 2,4 millones de personas

¿A qué se debe semejante salto? Un director del Banco Central explica que, en realidad, lo que está ocurriendo es la recomposición de una demanda que estaba deprimida. Tras la fuerte dolarización que hubo después de las elecciones de 2019, los inversores individuales que suelen comprar billetes verdes se habían quedado ya sin ahorros para seguir con las compras. Y que por ese motivo se vio una abrupta caída -desde los u$s3.920 millones de octubre a los apenas u$s101 millones de noviembre, ya con la implementación del súper cepo.

Desde el inicio de la cuarentena, la demanda de dólares a precio oficial por los ahorristas ha subido mes a mes

De hecho, la desaceleración en la compra de divisas por parte de los particulares le permitió al BCRA a volver a acumular reservas, una dinámica que se cortó en los meses siguientes, cuando volvió la ola dolarizadora y los productores del campo aminoraron las liquidaciones en la ventanilla del Central.

El último reporte de la consultora Eco Go -dirigida por Marina Dal Poggetto- da cuenta de la situación:

“En el inicio de mes, donde se concentra la demanda para acceder al cupo de formación de activos externos, el BCRA continúa alternando compras y ventas en el mercado de cambios, mientras mantiene un ritmo previsible de aumento en el precio del dólar con un deslizamiento diario en la zona de 0,09% que se amplifica el primer día hábil de la semana para compensar por los días no laborables, y resulta consistente con un corrimiento mensual en torno a 2,7 por ciento”, suscribió Dal Poggetto.

Esa situación -de gran demanda de dólares por parte de inversores y los importadores, en medio la menor liquidación de divisas (oferta)- obligó a Miguel Angel Pesce a endurecer las restricciones, que aún continúan.

Para decirlo sin vueltas: lo que los argentinos observaron en los últimos meses fue la reedición de una carrera por las reservas. La disputa entre el sector privado (bancos, empresas y también particulares) -que busca sacarle dólares baratos al BCRA- y el Estado que quiere retener esas divisas para evitar otra explosión de la crisis.

La implementación del súper cepo le permitió al Banco Central comprar nada menos que u$s915 millones a lo largo del mes pasado gracias a las restricciones a las importaciones.

Significa que el BCRA terminó comprando buena parte del superávit comercial durante el mes. Si no puede quedarse con más fue, justamente, por la creciente dolarización de los inversores.

¿Hay chance de un recorte del “dólar ahorro”? En el directorio del BCRA lo niegan. Acotarlo ahora, a pesar del crecimiento de las compras, sería “una muy mala señal”, dicen.

Los funcionarios creen que, al contrario, el cierre de las negociaciones de la deuda dará una mejor expectativa sobre la economía argentina. No creen que eso vaya a aflojar la demanda de divisas, pero sí que descomprimirá esa carrera por las reservas entre el Estado y el sector privado.

¿Y será posible un relajamiento si todo sale bien con la deuda? Al respecto, el ex viceministro de Economía Emmanuel Álvarez Agis sugirió que el límite de compra de dólares para atesoramiento, actualmente autorizado a u$s200 por mes, se mantendrá incluso si se cierra con éxito la renegociación de la deuda pero, en cambio, se relajarán los controles sobre las empresas importadoras.

“Si me preguntan que si se arregla la deuda las personas humanas podemos comprar más de 200 dólares por mes, digo que no creo. No creo que el arreglo de deuda venga con una relajación del control de cambio para las personas pero sí para las empresas”, consideró el economista.

Lo que sí ocurrió en las últimas semanas fue un acrecentamiento inusual de compras de divisas desde los denominados bancos digitales.

El Banco Central detectó que hacia algunas cuentas bancarias se transferían dólares sin motivo comercial alguno. La sospecha, fundada, fue que habían empezado a operar una especie de “coleros digitales“. Personas que, a cambio de una comisión, compraban el cupo de 200 dólares a clientes bancarios, en su mayoría de su confianza.

Algunas estimaciones indicaron que hubo operaciones de este tipo por unos u$s40 millones, un monto que -según fuentes del BCRA- no hace a un volumen crítico, por ahora, “pero que hay que cortar de cuajo antes de que siga avanzando”.

La obsesión: el mercado de pesos

Como ya sucedió con otros gobiernos, la obsesión de los funcionarios actuales también pasa por la recreación de un mercado en pesos, confiable y que ofrezca la posibilidad de hacer una diferencia financiera a favor.

Se trata de una ecuación en la que fallaron los últimos gobiernos de la Argentina.

Sin embargo, hay un par de datos que jugaron a favor de los “pesificadores”. En los últimos 60 días se notó un crecimiento importante de los depósitos en moneda local, gracias a que el BCRA habilitó una suba de la tasa de interés de los plazos fijos, al 30% anual.

La chance de un arreglo de la deuda y, en consecuencia, de evitar una maxi devaluación podría darle un margen a favor de ese mercado en moneda local, que ya lo están aprovechando algunas empresas que han salido a tomar deuda en pesos en los últimos meses.

El Ministerio de Economía, de hecho, destacó el vigor del mercado en pesos. Un informe elaborado por la secretaría de Finanzas a cargo de Diego Bastourre detalló que mientras que en el primer trimestre de 2020 el porcentaje de refinanciamiento (roll-over) alcanzó el 61% durante el segundo trimestre este indicador superó el 100%. De este modo se obtuvieron $11.305 millones de financiamiento neto gracias a la normalización del mercado de deuda en pesos.