Los agrodólares se mantiene en la expectativa . El productor mira el tipo de cambio y define su estrategia de comercialización 

La mejora del tipo de cambio empieza a dar sus frutos en los derechos de exportación. Los $4 que debe tributar el campo por cada dólar exportado se viene licuando tal cual se esperaba. Desde su vuelta, las retenciones tuvieron una baja de 1,2 puntos porcentuales.

En septiembre pasado con un dólar a $38, el productor tenía un impuesto del 10,5% por cada $4 que llegaban al puerto, que sumado al 18% de retención hacía un total de 28,5%. Hoy la moneda norteamericana ronda los $43, lo que significa que el derecho de exportación es del 27,3%.

Esto quiere decir que por cada tonelada comercializada, la cual se paga hoy en u$s235, el campo pasó de tributar u$s68,4 a los actuales u$s65,5. La mejora de casi u$s3 representa una ganancia del 4,2%. En pesos es del 30,7%.

Indudablemente el pronóstico del secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, era cierto. “Los $4 se aportan al momento del embarque, eso no es menor. Es un dato importante”, dijo en septiembre pasado, a días de la vuelta de las retenciones, y siguió: “Cualquiera que saque las cuentas, que tenga en cuenta eso. Cuánto van a valer esos $4 el año que viene, en junio o julio, comparado con lo que significa ese porcentaje hoy”.

En seis meses, la ganancia por una tonelada de soja tuvo una mejora en pesos del 30,7 por ciento

“Conforme vaya cayendo la retención el productor se apropia de un poco más de plata”, señaló el economista Salvador Di Stefano, quien agregó “que la suba del tipo de cambio ayuda dado que los derechos de exportación son fijos, pero tampoco es tanto dado que el precio de la soja es malo”.

Efectivamente. Hoy el valor de la oleaginosa es de u$s235 la tonelada y nada indica hasta el momento que la misma suba. El productor lo sabe y por eso mira todas las variables antes de definir sus ventas. De ahí se entiende a que retiene a la espera de una ganancia acorde a sus necesidades.

En la misma línea, desde la consultora Rafaela Capital, su director Fernando Camusso destacó que “en la medida que el tipo de cambio no pare se va a seguir licuando” los $4. Sin embargo aclaró que el problema para el campo “es la inestabilidad y la volatilidad cambiaria dado que no tiene certeza de lo que pasará en el corto plazo”, un tema que afecta al pequeño y mediano productor.

“La suba del tipo de cambio repercute muy poco en la rentabilidad”, afirmó el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (Cartez), Gabriel De Raedemaeker, dado que “la mayor parte de los costos están dolarizados e incluso las cuentas corrientes que hay en acopios y cooperativas la cual tiene una tasa del 1,5% mensual”.

Vale recordar que el campo pidió cobrar los granos en dólares algo que la AFIP rechazó de plano. Para los productores es un castigo que llega casi a una quita del 5% del precio realmente pactado a la hora de la venta.

Por lo pronto, el Gobierno viene tomando nota de la baja en las retenciones. El menor ingreso no es algo que le agrade. En los pasillos de Hacienda no descartan echar mano de la Ley de Presupuesto que permite subir los actuales $4 por dólar exportado.