Guerra de monedas: avanza la cotización del euro frente al dólar y se encamina a marcar su mayor repunte anual en 10 años

Parte por méritos propios, parte por la incertidumbre de la principal potencia mundial, la moneda común cobra nuevos bríos. Un combo de factores lleva a los analistas a anticipar que esta tendencia se fortalecerá. ¿Cuál es el pronóstico de analistas sobre su cotización hacia fines de 2017?

Es que la moneda común subió cerca de un 7% en lo que va del año frente al billete verde y va camino a anotar su mayor incremento anual nada menos que en 10 años.

Con los últimos repuntes, ya ser perfila como la divisa con mejor rendimiento en la primera mitad del 2017, si se tiene en cuenta la evolución de los principales signos monetarios del mundo.

A la hora de indagar en las razones, aparecen varias que se conjugan para que ocurra esta tendencia.

En primer lugar, el Viejo Continente da muestras de haber dejado atrás la grave crisis financiera que lo afectara en los últimos años, y esto se refleja en los recientes indicadores económicos.

Entre ellos, “se observa una mejora en los resultados trimestrales de las principales compañías y bancos”, apunta el analista internacional y director de Fimades, Luis Palma Cané.

Otro factor que le sirve como viento de cola a la divisa es la inflación. Paradójicamente, no porque haya bajado sino porque su repunte es interpretado como el resultado de un nivel de consumo en vías de recuperación.

Esta mejora ya se hace ver como bastante robusta e induce a pensar que -más temprano que tarde- el BCE reducirá los estímulos que ha venido aplicando (política monetaria expansiva).

¿Cuándo? existen algunas discrepancias sobre el inicio de este proceso, que se ha venido aplicando en los últimos años, en pos de que se recupere el nivel de actividad.

En lo que sí hay consenso es que no será de un día para el otro. Más bien, se irán retirando poco a poco, como es la tradición de los banqueros europeos.

En este contexto, una de las principales preocupaciones de inversores y fondos comunes es cuándo la entidad aplicará la primera suba de tasas de la Eurozona, más allá del repliegue de los mencionados estímulos monetarios.

El mercado, mientras hace sus apuestas, mira de reojo los resultados electorales en Holanda y Francia, en los que quedaron plasmadas las derrotas de partidos populistas.

En la nación gala, la victoria de Emmanuel Macron sirvió para despejar pesadas dudas sobre el futuro de la zona euro y, además, para apuntalar el fortalecimiento de la moneda común.

“Tras las elecciones en Francia, el riesgo de un brote de populismo disminuyó considerablemente. A la vez, las encuestas en Alemania permiten anticipar que la canciller alemana vuelva a ser reelegida”, apunta el experto internacional Manuel Ortiz Olave.

“La consecuencia directa de una victoria de Ángela Merkel -que llegaría luego del triunfo de Macron- sería la creación de una poderosa alianza entre ambas naciones, que servirá para fortalecer al euro y ayudaría a enfrentar cualquier crisis futura”, añade.

Para los analistas del HSBC, “la victoria de Macron disipó los miedos a una posible ruptura de la Eurozona y actuó como contrapeso al llamado efecto Brexit”, por el que los ciudadanos del Reino Unido optaron por abandonar a la Unión Europea.

Junto con:

  • – Un repunte en el consumo
  • – Una recuperación del ritmo económico
  • – La mejora de los balances de importantes empresas
  • – La eventual reducción de estímulos aplicados por el BCE
  • – Las derrotas de espacios populistas

Aparece otro factor que le da nuevos bríos a la moneda común frente al dólar: Grecia, que registró un superávit fiscal del 4% (muy por encima del 0,5% exigido por sus acreedores) lo que aleja los temores a que sobrevengan nuevos nubarrones.

En este contexto favorable, aún queda un tema por resolver: la crisis bancaria en Italia, ya que de nada serviría todo lo anterior si este país colapsa.

Sin embargo, el hecho de que puedan resolverse otros factores hace mucho más fácil el abordaje de este problema.

Trump juega en contra del dólar

Así como hay asuntos internos que le dan un marcado vigor al euro, hay otros externos que también contribuyen.

En otras palabras, la divisa no sólo se robustece por virtudes propias del bloque, sino también por defectos ajenos, como lo es la debilidad del dólar.

Según Palma Cané, “la incertidumbre juega un rol importante en la recuperación del euro, ya que al tiempo que se reduce en Europa se acrecienta en los Estados Unidos”.

Han pasado varios meses de que Donald Trump llegó al poder y pocas son las promesas que ha podido cumplir. Esto hace que se incrementen las dudas sobre el impulso que sus propuestas puedan darle a la principal economía del mundo (y a la moneda de su país).

“La incapacidad de Trump para cumplir con algunos sectores, como por ejemplo el de la salud, ha multiplicado la incertidumbre en los principales mercados”, expresan desde el HSBC.

Por lo pronto, los avatares del republicano dentro de su propio espacio político y su actitud confrontativa con importantes naciones no han hecho otra cosa que perjudicar al dólar y fortalecer a su competidor, el euro.

Los analistas internacionales coinciden en que el retroceso del billete verde también está ligado a cuestiones políticas muy sensibles, como la salida de quien fuera el director del FBI y el rol que tuvo el propio jefe de Estado al compartir informes de inteligencia con funcionarios rusos.

En consecuencias, son varias las voces que anticipan que el euro seguirá avanzando hacía un nivel superior, si bien esta tendencia puede verse limitada por una suba de tasas dispuesta por la Reserva Federal (FED).

En contra del dólar también juega un tema clave que espera el mercado y que no se está plasmando: la reforma impositiva anunciada por el mandatario estadounidense.

Adicionalmente, ese mismo mercado asumió la idea que Trump quiere un billete verde débil. Desde el HSBC recuerdan que fue el propio Trump quien aseguró que “el dólar está demasiado fortalecido”.

Merkel hace su aporte

La recuperación del euro ocurre luego de que acumulara una caída cercana al 25% en los últimos tres años.

Esto había llevado a Ángela Merkel a decir hace poco que había quedado muy debilitado luego de la política de estímulos aplicada por el BCE para favorecer la recuperación de la actividad económica.

“Se hace cada vez más notoria la presión de Alemania, locomotora del bloque común, para que el BCE deje de emitir o suba la tasa”, afirma Palma Cané.

Pronósticos para la cotización del euro

“Los indicadores positivos que se ven en el Viejo Continente, sumado a la falta de definiciones del otro lado del Atlántico, permiten anticipar que el euro se seguirá apreciando”, resume Palma Cané.

Bancos suizos de primera línea pronostican un panorama similar: “El euro seguirá fortaleciéndose y sus próximas apreciaciones estarán totalmente justificadas“, consigan desde Julius Baer.

A la hora de trazar proyecciones, desde el HSBC afirman que “la relación dólar-euro será de 1,20”. En otras palabras, prevén que la moneda común experimente un recorrido alcista del 10%.

Esa cotización resulta similar a la que traza Ortiz Olave, quien hace referencia a que una franja de entre 1,18 y 1,20 para fines de 2017.

En su visión, “entra en juego la política de divergencia que ha dominado la relación entre ambos signos monetarios desde fines de 2014, cuando cayó a 1,05”.

“Esa divergencia comienza a tener menor preponderancia en el cruce de estas monedas y debería continuar perdiendo peso”, indica.

De cumplirse estos pronósticos, el euro -tras haber sido vapuleado por la “odisea griega” y recibido casi hasta la partida de defunción- tocará su nivel más alto en dos años y medio.