El dólar ahorro solía ponerle un freno al blue, gracias al ‘puré’ que hacían varios ahorristas al comprar en el formal y revender en el informal, lo que se tradujo en una gran bicicleta financiera. Pero con la reducción de la brecha cambiaria y los controles de la AFIP, el ‘puré’ ya no es más lo que era.

En rigor, junio es la primera vez en el año que el blue no baja de precio en la primera semana. Quedó neutro pese a la oferta de u$s 196 millones que se vendieron de dólar ahorro en los primeros cinco días.

Si se lo compara con el dólar cobertura, que ahora llega a $ 13,90, el paralelo se encuentra más de un peso retrasado. La demanda de ahorristas mermó, pues gran parte volvió a ser plazofijistas en pesos. En la City creen que los compradores aparecerán cuando el precio se mueva, y ahí se acelerará la cotización. Pero las mesas hoy están queriendo atraer plazofijeros, explicándoles que desde acá hasta enero tendrán un 12% de ganancia en plazo fijo, cuando con Scioli o Macri habrá venta fuerte de pesos por cobertura.

“Hay más consulta por el billete de sojeros que vienen liquidando con fuerza. El sojero que invierte suele comprar propiedades, y eso es todo en billete, aunque se registre en pesos. Quien vende una propiedad usada compra otra, por lo que los dólares van pasando de mano hasta que alguno lo efectiviza. Si bien las viviendas en construcción indexan inflación más blue, lo usado es todo billete”, revela un mesadinerista. Pero lo cierto es que la clave es la demanda estacional de indumentaria de invierno para las saladitas. En este sentido, ante el atraso en la llegada del frío, se atrasaron las compras en dólar billete. Por eso, dicen que hasta el clima se alineó con el gobierno.

Por otra parte, las saladitas están bajo ataque: en tres meses, la AFIP confiscó u$s 23 millones blue en mercadería, y anteayer $ 30 millones en bultos traídos desde Bolivia que fueron cargados en Salta.

El gobierno está en guerra en la frontera: una guerra que pasó de la City y brokers a la frontera contra contrabandistas que demandan blue, que están más masificados, porque la mercadería sigue pasando. Esto impacta en el electorado del gobierno, porque es mercadería de gente de bajo recursos.

La demanda estacional de las ferias por el billete funciona así: previa invernal, primera rotación; en mayo se liquida todo el stock y se recompra en junio, que es la segunda rotación. Como el frío no llegó, aún hoy se está vendiendo la mercadería de abril, lo que quitó una rotación completa, que se traduce en varios millones de dólares menos de ventas para el informal. Por dólar ahorro, el gobierno dejó de vender u$s 50 millones en mayo, y el blue se mantuvo estable, porque según estiman se perdieron entre u$s 100 y u$s 150 millones de demanda en negro entre finales de abril y todo mayo. Es el cálculo de equilibrio en función de CAME, que estima la facturación en negro. En las financieras aseguran que la demanda va a aparecer, ya que ahora viene la recompra de la última rotación de julio.