La compra de dólar minorista se derrumbó 43% respecto del mes previo en medio de un encarecimiento progresivo del “solidario” que contrastó contra la baja de los dólares alternativos

La ampliación del cepo. dispuesta a mediados de septiembre, aplastó la demanda minorista de divisas. Y el abaratamiento de los dólares alternativos derivó parte de la demanda de las casa de cambio a las casas de bolsa

La demanda de dólar minorista neta de moneda extranjera para atesoramiento o pago de consumos o viajes se desplomó otro 43% durante febrero al totalizar unos US$157 millones, contra los US$277 millones que había alcanzado en enero, y los US$215 millones de igual mes del año previo.

Las “personas humanas” compraron billetes por apenas US$99 millones, US$46 millones menos (-32%) que en el mes anterior y efectuaron ventas por sólo US$8 millones, ya que todo aquel que puede evita liquidar los billetes al valor oficial e incluso hay bancos que ya promocionan abiertamente que quien esté interesado en vender lo haga operando con bonos para cobrar al valor del dólar MEP. De este modo, el saldo neto fue de US$91 millones.

A eso hay que sumar que demandaron US$94 millones netos (54% menos que en igual mes de 2020) para pagar gastos efectuados con tarjetas por consumos con proveedores no residentes.

Los datos surgieron del Balance Cambiario de febrero que, casi un mes después de cerrado ese mes, difundió hoy el Banco Central (BCRA).

Allí se observa que tuvieron acceso al mercado, por demanda directa o usando parte del cupo para cubrir gastos con tarjeta, apenas 536 mil individuos para comprar billetes, unos 187 mil menos que el mes previo y la menor cantidad en un año dado que habían sido unos 460.000 en igual mes del año previo cuando el gobierno de Alberto Fernández apenas se iniciaba y la expectativa pública era otra. La demanda minorista, en cantidad, es nueve veces menor al “pico” cercano a los 4 millones que alcanzó en julio y agosto de 2020, antes de que se ampliara más el cepo, se podara el cupo un 98% y encareciera el acceso a la divisa con otro recargo.

La menor demanda de dólar minorista dista de mostrar un súbito shock de confianza en el peso, en momentos en que su poder de compra es esmerilado a razón del 4% por mes y la moneda local cotiza menos que una baratija en países limítrofes. Pero, más allá de las restricciones, se vio favorecida en parte, por el abaratamiento que registraron los dólares alternativos que, durante todo el mes, cotizaron cada vez más por debajo del precio de acceso al denominado “dólar solidario”, lo que canalizó operaciones cambiarias hacia el mercado bursátil.

La demanda de dólar MEP fue la estrella del mes, como se reflejó en otro aumento de las cuentas comitentes abiertas en el sistema

Dólar CCL Hoy
$ 151,62

Esa diferencia se fue ampliando a lo largo de febrero al caer entre 4 y 5% los precios del dólar MEP o CCL mientras el “solidario”, al seguir la actualización del tipo del tipo de cambio oficial y potenciarla por los recargos, se encareció casi 3,5% en ese mes. Este abaratamiento de uno en medio de un progresivo encarecimiento del otro derivó una parte de la demanda minorista a los canales alternativos, coinciden en describir en el mercado al recordar el aumento que viene registrando la apertura de cuentas comitentes para poder operar activos con cotización bursátil con dicho fin. Y colaboró para que la demanda del público caiga por sexto mes consecutivo luego de que el BCRA apretara más el torniquete cambiario desde mediados de septiembre dejando bloqueado también el mercado por unos días.

Saldo favorable

La cuenta corriente cambiaria, que comprende los flujos netos por exportaciones netas de bienes y servicios e ingreso primario y secundario, registró un superávit de US$751 millones, resultado explicado principalmente por el elevado aporte neto que dejó el rubro “Bienes”, el que constituyó un récord para un mes febrero reflejando el beneficio que captura el país por la suba de precios que registraron las commodities agrícolas.

La cuenta financiera cambiaria del “Sector Privado No Financiero” en cambio tuvo un déficit de US$368 millones como consecuencia de las cancelaciones netas de deuda financiera y las compras de billetes de las personas humanas.

El principal proveedor de los dólares fue el sector Oleaginosas y Cereales, que registró ingresos por US$2210 millones, con un aumento de 132% respecto de los registrados en el mismo período de 2020.

El cepo hizo su trabajo para contener la denominada “fuga de capitales”, que fue de apenas US$2 millones tras promediar US$250 millones por mes el año anterior y casi US$2250 millones el previo. Claro que también mantiene muy acotada la inversión extranjera directa (IED), que fue de apenas US$58 millones, 66% menor a la registrada en febrero de 2020.