Consecuencias del dólar bajo . En lo que va del año, el puente a Encarnación soportó el mayor flujo de turistas de todos los pasos fronterizos. El éxodo masivo refleja inconsistencias en la economía y trae, como efecto no deseado, la advertencia de que el puente no está preparado para un flujo tan importante ni bien mantenido.

El incesante tránsito para recorrer el trecho Posadas-Encarnación, un clásico. Con mayor salida incluso, según datos de este año, que lo que se registra en Ezeiza.
El límite fronterizo es siempre un referente de lo que ocurre con la economía y en estos días muestra la foto de dos situaciones opuestas: del lado argentino, Posadas aguanta con locales vacíos y pocas ventas -con caídas de hasta 50%- la dura recesión, agravada por la inflación y los altos impuestos; del lado paraguayo, Encarnación es un foco de atracción y recibe todos las tardes el hormigueo de turistas que entran y salen de sus negocios con bolsas repletas de artículos. El contraste es un efecto del dólar bajo producto del atraso cambiario que desde hace meses vive la Argentina: la disparidad de precios se amplió fuertemente entre ambas ciudades y alimentó el aluvión de argentinos que salen hacia el país vecino.

Por el puente que une Posadas y Encarnación llegan a transitar actualmente 40.000 turistas por día. Y sólo en el primer semestre de este año -como adelantó este diario- el flujo ascendió a los 5,2 millones de personas, un 14% más respecto del año pasado. El movimiento superó esta vez al que registraron todos los pasos fronterizos y puntos de salida de la Argentina: Iguazú, Ezeiza, Buquebús, Clorinda y Cristo Redentor, entre otros. En el caso de Ezeiza las estimaciones indican que salieron del país unos 4,5 millones de personas en el primer semestre.

Un dato curioso y del que advierten desde la delegación de Migraciones en Misiones tiene que ver con algunos riesgos derivados de esta situación: el puente fue diseñado para soportar apenas una octava parte de la gente que transita en estos días (5.000 en lugar de 40.000) y no recibe el mantenimiento que debería. En la zona se forman colas interminables porque sólo hay siete casillas para supervisar a los autos que salen del país y 6 box para la inspección migratoria de ómnibus de larga distancia. “No da la capacidad para atender a las personas y ahora el problema se agravó. Hubo un fuerte cambio en cuanto al tránsito y en un solo día pueden transitar por acá hasta 46.000 personas. Los registros de Migraciones nos dejaron como el paso con mayor tránsito en este semestre”, advirtió en diálogo con este diario el delegado de Migraciones en esa provincia, Juan Manuel Holz. A esto hay que añadirle la dificultad de que el flujo suele concentrarse en un momento del día: de 6 a 12, cuando los argentinos salen desde Posadas; y de 16 a 22, cuando regresan.

“La diferencia de precio es impresionante. Un televisor de 42 pulgadas, que puede salir $20.000 en nuestra ciudad, se termina pagando allá sólo $ 10.000. Algo parecido pasa con las comida, la ropa y los artículos de bazar”, explicó un lugareño con este diario. Cuando el producto es caro, y el pago de impuestos por la Aduana puede poner en riesgo la ventaja cambiaria, algunos argentinos recurren a los “paseros”: paraguayos -en general-, que cobran entre $300 y $500 para hacer el favor de asegurar la llegada del artículo del otro lado de la frontera.

Si bien el puente hacia Encarnación refleja, por primera vez, el mayor tránsito de turistas hacia el exterior, el movimiento se incrementa con fuerza -y por la misma razón- en todos los pasos fronterizos. También en Iguazú, los visitantes de las Cataratas aprovechan el paso a Fos de Iguazú. Y en el Cristo Redentor empezaron a multiplicarse los “buses de compra” que invitan a argentinos a cruzar desde Mendoza a Chile para hacer shopping en este país. Son imágenes del momento cambiario que vive la economía local, con un dólar cercano a los $15 desde diciembre pasado y con impuestos que se ubican entre los más altos del mundo. Y que deja, también, cada vez más en evidencia las ventajas de salir a buscar oportunidades hacia zonas más competitivas.