Una encuesta muestra que se espera para los próximos 12 meses un nivel de devaluación mayor al 10% que tuvo lugar desde abril del año pasado. Señalan que esperan un valor para el dólar rondaría los $ 11,37 aunque una parte de los encuestados señala valores por encima. En este sentido, muchos muestran preocupación por el aumento del costo de vida a manos de la inflación.

El atraso cambiario promueve las especulaciones en materia financiera
¿A cuánto estará el dólar en 12 meses?

Quizás sea esta, y no otra, la pregunta del millón o de los millones… En rigor, parecería que mucho de la expectativa y las decisiones económicas –al menos en el ámbito doméstico– se cifran en esta respuesta. Ahora, un estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Palermo y la consultora TNS Gallup sobre 1000 casos arroja algo de luz en la tierra de las tinieblas.

Las próximas elecciones nacionales de octubre 2015 generan expectativas en todos. Por empezar, la mayoría de los consultados cree que en los próximos 12 meses la cotización del dólar estará en torno a los $ 11,37 en promedio. Mientras tanto, quienes registran un nivel socio económico más elevado, consideran que cotizará en torno a los $ 11,81 y, por su parte, los jóvenes (de 18 a 24 años) sostienen que estará promediando los $ 12,04. Esto implica una devaluación entre 28 y 30% en 12 meses, muy por encima del 10% que acumula el Banco Central desde abril de 2014.

Según los resultados que arroja la encuesta, la mayoría de los argentinos siente incertidumbre con respecto a la evolución económica del país (mencionado por 4 de cada 10 entrevistados); pero son más los pesimistas (34%) que los optimistas (24%). En cuanto a la situación económica financiera individual 6 de cada 10 declaran estar satisfechos. Cuánto más alta es la posición económica mayor es el grado de satisfacción (ABC1: 73%, C2C3: 62% y DE: 56%).

En relación a la satisfacción con el aspecto financiero, la condición laboral no influye en la satisfacción económica financiera ya que tanto los que trabajan actualmente como los que no, están mayoritariamente satisfechos (61% los que trabajan vs. 57% los que no).

Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y a cargo del estudio “Consumo e Ingresos”, el cual se propone analizar la relación entre inflación y desempleo con la percepción de satisfacción con la vida de las personas, destacó: “La situación económica en general y la particular influyen en nuestro bienestar. Los cambios en el poder adquisitivo afectan de manera positiva o negativa el bienestar de las personas moviendo la aguja de su felicidad”.

Devaluación y después
La recurrente estrategia del Banco Central (BCRA) de sostener el atraso cambiario como ancla inflacionaria para controlar los niveles de suba de precios implicó todo un récord en el último año: el peso es la única moneda en el mundo que se aprecia en términos reales contra el dólar, además de valorizarse fuertemente contra el euro y el real. Con una inflación que se ubicaría entre 25 y 30% para las consultoras privadas en los últimos 12 meses, la evolución del tipo de cambio apenas supera el 10%. La devaluación del real brasileño y el fortalecimiento del dólar parecen haber generado una parte de las condiciones para el contraste. También habrá que tomar en cuenta que el peso sufrió una apreciación real multilateral de 40% desde febrero de 2014. Si bien la apreciación real del peso contra el dólar fue de 19,6% durante el último año, su valorización con respecto al euro y al real brasileño fue más del doble.

En relación al primero, el peso se apreció un 49,6% mientras que medido contra real, se encareció un 45,9%. Así, de acuerdo a los cálculos del estudio Broda, el tipo de cambio nominal a marzo de este año debía estar en $16,8 para volver al nivel que marcó el tipo de cambio multilateral en los mejores años kirchnerismo.