El valor del dólar estadounidense aumentó 3% en lo que va del año. Los exportadores afirman que si a fin de año queda cerca de los $ 18, como promete el Gobierno, sigue bajo . ¿Conviene ahorrar en billetes verdes?
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Ultima semana, entre el 26 de junio y el 27 de junio, la relación entre la moneda norteamericana y el peso argentino creció 1%.

Mientras el dólar acumula un incremento del 2,1% durante todo el mes de junio y del 3,09% en lo que va del año, pasando de tener una cotización de $ 15,9 en enero de 2017 a $ 16,39 en junio de 2017; según la cotización mayorista del Banco Central. En la semana cerró a $ 16,86.

Cabe indicar, que el tipo de cambio proyectado por el Gobierno Nacional en el Presupuesto para el 2017 es de $ 17,92 para los últimos meses. Según los economistas, es muy factible que la moneda llegue a este valor.

En cuanto a la inflación, el Estado se ha propuesto como meta que el Índice de Precios al Consumidor solo crezca 17% para 2017; sin embargo, para las consultoras privadas será difícil que llegue a ese número, y estará por encima del 20%.

Por lo tanto, Gustavo Reyes, de Ieral de la Fundación Mediterránea, explicó que en una economía en donde la inflación cierra a ese número, es muy probable que el dólar acompañe y se posicione en la proyección del Gobierno.

Desde las cámaras empresariales de Mendoza y economistas locales analizaron las proyecciones del Gobierno Nacional para 2017 y mencionaron que a pesar de este incremento, el dólar aún está retrasado y las variables para mejorar la rentabilidad y competitividad de las empresas recae sobre otras variables, como el incremento de costos, presión impositiva, entre otras.

Cotización e incremento

Según la cotización del Banco Central –precio mayorista– al 27 de junio la cotización del dólar osciló entre los $ 16,05 en el primer día del mes a $ 16,39 el 27 de junio. Así fue que durante el sexto mes del año el precio mayorista de la moneda estadounidense acumuló una suba de 35 centavos. En total, la cotización del dólar ha aumentado 2,1% en lo que va de junio; y 3,09% en lo que va del año, cuando el tipo de cambio de referencia (pesos por dólar estadounidense) cotizaba a $ 15,9; según el Banco Central.

En tanto, el precio minorista tomado por el Banco Nación, al 27 de junio, se ubicó en $ 16,2 para la compra y $ 16,6 para la venta. A comienzo de la semana, la cotización de la moneda frente al dólar se ubicaba en los $ 16,5 para la venta y a comienzo de mes el dólar estaba en $ 16,2 (el 1 de junio). Así fue, que acumuló una suba en la compra minorista de 0,6% en la semana y 2,4% en lo que del mes y del 3,1% en el 2017 ($ 16,1).

Gustavo Reyes explicó que si el dólar continúa esta tendencia es posible que llegue a la estimación que realizó el Ministerio de Economía.

Sin embargo, indicó que la política monetaria del Banco Central desde hace un año y medio no está en el tipo de cambio sino en la tasa de inflación. Por ello, es que “el Banco Central mantiene las tasas de interés de las letras altas y esto afecta al dólar”. Sin embargo, es sólo uno de los fenómenos, ya que el incremento del dólar responde a otros factores, como es el caso de las importaciones, exportaciones, situación internacional, y cómo el mundo ve a la Argentina.

De hecho, mencionó que el hecho de que Argentina no evaluara como “Economía Emergente” y se haya quedado como “Economía de Frontera” influyó en el tipo de cambio.

No obstante, para el economista, a pesar de que el tipo de cambio haya aumento, “no está altísimo”. Es que Reyes analizó que si se actualiza el dólar con la inflación, la moneda ha pedido poder adquisitivo. “Estamos viendo valores de diciembre de 2001 cuando estalló la convertibilidad”.

Por su parte, Pablo Salvador, economista de la Fundación Ideal, sentenció: “es difícil saber qué va a pasar. El cambio es flexible y todos los días sube y baja. El Gobierno proyectó que no va a estar más allá de 18 pesos a fin de año; sin embargo, la moneda depende mucho de lo que pasa en el exterior, como por ejemplo, cuando ganó Trump se aceleró, o con la crisis de Brasil también”.

Sin embargo, el mercado espera que no esté por encima de los 18 pesos, ya que si el dólar está caro impacta sobre los precios de los insumos, el combustible y en correlación, llega el incremento de los productos básicos.

Finalmente, Salvador coincidió con Reyes, en indicar que es probable que el dólar siga la inflación y aumente en consonancia.

Exportadores

Para las Cámaras y empresarios locales, la actual cotización y un dólar a $ 18 para fin de año no será suficiente para solucionar los problemas de competitividad que vienen acarreando los diversos sectores de Mendoza. Por lo tanto, no esperan que esto se traduzca en un incremento de los envíos de sus productos.

Es que según indican, a pesar que suba la moneda estadounidense, hay otras medidas que no favorecen a las exportaciones, como los altos costos internos y materia prima. Además, mencionaron que en Argentina, cada vez que el dólar sube también lo hacen los insumos, por lo tanto termina absorbiéndose cualquier ventaja competitiva.

Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, consideró que “uno de los reclamos que el sector exportador realiza es el bajo nivel del tipo de cambio. Por lo tanto, un incremento en la cotización del mismo es uno de los procedimientos para recuperar la competitividad que se sacrificó hasta el año 2015”.

Sin embargo, el empresario indicó que también es “importante recordar que la diferencia entre el dólar y el peso es una de las variables a considerar cuando analizamos la competitividad de nuestras exportaciones. El tipo de cambio puede permanecer en valores estables, pero si se aumentan los porcentajes de reintegros, o si se alivia la muy pesada y excesiva carga impositiva de nuestro país, o si se busca agilizar trámites burocráticos que insumen tiempo y dinero, el efecto positivo que se conseguirá es justamente, la mejora de nuestra rentabilidad en las exportaciones”.

Coincidió con ello Reyes, quien señaló que “el dólar aún está barato, por lo tanto no termina siendo una cotización importante para los exportadores locales; sobre todo cuando se le añade la inflación y el incremento de precios”.

Concordó con esta lectura Pablo Salvador quien mencionó que frente a los incrementos de precios, por la inflación, las economías regionales están perdiendo mercado, y “esto no se recupera solo con una cotización alta de la moneda”.

Por su parte, Walter Bressia, presidente de Bodegas de Argentina señaló que “lógicamente un mejor tipo de cambio mejora la situación exportadora. Pero el temor y lo que sucede es que antes de que se llegue a ese valor del dólar -$ 18-, la inflación interna nos pase por encima”.

Es que en línea con sus colegas, estimó que los productos de venta aumentan con cada incremento del dólar, a pesar de que hay muchos productos que no dependen de la moneda norteamericana.

De hecho, Bressia indicó que la competitividad perdida de Argentina no se recupera con este dólar. “Los precios de los vinos del país han aumentado muy por encima de otros competidores, como Chile. Este mercado no tienen inflación y los valores de sus productos se han mantenido a lo largo de los últimos años”, contó el presidente de Bodegas de Argentina. Y agregó que para exportar en el segmento más bajos de precio, lo que se denomina entry-level, que es donde se mueve el mercado mundial, la base de la pirámide, el país no puede bajar la botella de los 3,5 dólar. Mientras que el competidor tiene precios, incluso China, a 2 dólares la unidad.

Julio Totero, de Asinmet y vice de la UIM (Unión Industrial de Mendoza), señaló que en la medida que el dólar acompañe a la inflación será una oportunidad para los exportadores, “ya que existe un atraso natural del valor del dólar. Sin embargo, todo esto se mantendrá y será positivo en la medida en que la expectativa inflacionaria no se traslada a precio, porque lo que perdés por un lado lo ganas por el otro”.

De este modo, Totero dijo que el beneficio real se consigue si en esta economía recesiva el incremento del dólar no se traslada a precios.

Pero al igual que sus colegas, mencionó que la pérdida de competitividad por atraso cambiario es uno de los motivos, pero no es el único.

“Una devaluación o dólar alto favorecería a penetrar en los mercados pero no quiere decir que seamos competitivos. Los problemas pasan además por un número elevado de otras causas, como son los problemas logísticos del país, burocráticos y aduaneros, la presión tributaria, entre otros factores”.

Fernando Urdaniz, gerente de ProMendoza, señaló que el incremento del dólar va a ser una ventaja para el sector; “pero si la inflación no baja perderá fuerza, por el mismo incremento que después tienen los insumos y en consecuencia el valor de los productos que exportamos”.

No obstante, indicó que es un buen indicio por la pérdida de competitividad que han tenido las economías regionales. Sin embargo, completó diciendo que “todo se traslada a la variable tipo de cambio, pero en realidad, el sector pide que se suman algunos puntos para el reintegro de exportación porque la rentabilidad va a mejorar mucho más en base al porcentaje de reintegro que se establezca”.

Raúl Aruani, de Asociación de Productores de Fruta en Fresco (Aspeff), dijo que “el dólar como está hoy ayuda, pero para nuestro sector -como está hoy la situación-, un dólar de menos de 20 pesos no marca impacto”.

Además, insistió al igual que sus colegas, que para recuperar la competitividad no se necesita un dólar alto. “La clave está en disminuir los costos internos, la carga impositiva, el costo laboral, fletes, entre otros puntos. Ya nos pasó cuando saltó el dólar a 14 pesos que tuvimos un veranito en las exportaciones y en la rentabilidad que rápidamente luego se licuó con el ajuste de precios”.

¿Invertir en verdes?

Para los economistas consultados, hoy irse al dólar no es un negocio, a pesar de que el mendocino y el argentino piensan en la moneda estadounidense como refugio de sus ahorros.

Según explicó Pablo Salvador, hoy conviene comprar letras o lebac o plazo fijo en dólares, ya que los mismos dan más interés que comprar la moneda.

Concordó con ello Alfredo Saieg, socio de Inverfin, agente de negociación, quien explicó que en este momento la menor rentabilidad la da el dólar físico -en billete-. Sin embargo, “hay gente que por más que gane menos dinero apuesta por la seguridad que le brinda esta moneda”.

No obstante, aquel que descarta esta posibilidad y quiere sacarle rendimiento a sus inversiones, “es preferible que opte por las Lebac, que de acá a fin de año le va a dar un 12% de rentabilidad, mientras que dólar físico sólo le dará entre un 6% y 9%, si es que llega a los 17, 18 pesos estimado por el gobierno”, explicó Saieg.