Cepo al cepo : La normativa establece que quienes ganan más de dos salarios básicos pueden gastar hasta el 20% de sus ingresos en divisas, pero el Gobierno redujo la cantidad autorizada.

La normativa establece que quienes ganan más de dos salarios básicos pueden gastar hasta el 20% de sus ingresos en divisas, pero el Gobierno redujo la cantidad autorizada. La adquisición de moneda extranjera para tenencia personal alcanzó en agosto a u$s680 millones
Aumenta el ingreso mínimo requerido para comprar dólar ahorro La AFIP explica las claves de la implementación del Libro de Sueldos digital

Luego de dos meses de alta demanda de dólar ahorro, el primer día de septiembre, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sorprende a los futuros compradores.
De acuerdo a la normativa vigente, los particulares (trabajadores en relación de dependencia, jubilados, autónomos y monotributistas) que ganan más de dos salarios básicos pueden comprar hasta el 20% de sus ingresos. Sin embargo, de los casos relevados por iProfesional, el gobierno redujo en hasta la mitad los montos que venía autorizando.
Por lo tanto, con los aumentos otorgados por paritarias, cada mes el ahorrista debería poder comprar más divisas, cosa que en la práctica no ocurre.
A modo de ejemplo, brindamos el siguiente caso: un profesional monotributista de las categorías más elevadas a quien se le redujo el monto de divisas a comprar.

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Fuente: AFIP

Expertos que pidieron preservar su identidad, confirmaron a este medio que “al realizar las consultas hoy temprano por la mañana nos encontramos con que bajaron entre un 30% y un 40% el monto aprobado con respecto a los meses previos”. En síntesis, el organismo que conduce Ricardo Echegaray redujo entre 20 y 50% el cupo de compra de dólar ahorro.
En paralelo, en el mercado circuló fuerte la versión que para evitar una caída de las reservas, se profundizará la tendencia de algunos bancos de canalizar la operatoria de dólares “ahorro” a través del “home banking”.
El incentivo para que los clientes concreten sus compras por computadora, desde la casa o la oficina, esconde la secreta intención de que los billetes verdes queden finalmente en la cuenta bancaria del comprador y no se vayan al colchón.
De esa manera, el Banco Central podría seguir contabilizando en sus reservas esas divisas, aun cuando su dueño sea un inversor privado.
La compra de moneda extranjera para tenencia personal alcanzó en agosto a u$s680.511.030, levemente por debajo del récord histórico de julio pasado.
Agosto récord
La venta de divisas a través del sistema oficial de la AFIP llegó en agosto a 680,5 millones de dólares, una cifra que se ubicó apenas 341 mil dólares debajo del récord de julio, mientras que más de un millón de personas se inclinaron por comprar divisas a través de este mecanismo, lo que constituyó la cifra más alta desde que se habilitó el sistema.
En total, 1.021.465 compradores efectivizaron sus operaciones, cuando el nivel más alto se había alcanzado en julio cuando 986.408 lo habían hecho.
Desde la implemenntación del régimen de compra de moneda extranjera supervisado por la AFIP, se efectivizaron operaciones por u$s7.183.571.822, de los que u$s2.965.768.558 correspondieron a 2014 y u$s4.217.803.264 a los primeros ocho meses de 2015, lo que permite proyectar que el monto de las operaciones de este año más que duplicarán a las del año pasado.
¿Hacer puré el cepo?
Un interrogante que sobrevuela en el Gobierno refiere a qué actitud adoptarán los ahorristas una vez que tengan los billetes en la mano: si los dejarán bajo el colchón como resguardo, o bien si aprovecharán la brecha entre el “dólar ahorro” (oficial + recargo del 20%) respecto al blue, que actualmente ronda el 40%, para realizar el “puré”.
Con ese término se hace referencia a las operciones por las cuales los particulares adquieren divisas a través de las ventanillas de la AFIP para luego venderlas a un precio más elevado en el mercado informal.
Es el típico arbitraje que surge cuando un mismo bien tiene dos precios en dos mercados diferentes.
Por lo que, cuanto mayor es la brecha entre ambos valores, esta triangulación resulta más tentadora.
Durante un tiempo, el “puré” fue relativamente funcional al Gobierno. Sucede que, pese a que debía sacrificar reservas para abastecer a los ahorristas, al mismo tiempo esto le permitía “lubricar” la oferta de dólares en el circuito paralelo. Así, este flujo lo ayudaba a mantener aplacadoel precio del billete informal y alejar las expectativas devaluatorias.
¿Por qué? Porque cuando crece la brecha, entonces miles de “especuladores hormigas” suelen volcar más dólares al mercado del blue.
Pero ahora, conforme se acortan los plazos de cara a la eleccion presidencial y el debate sobre el futuro del tipo de cambio se metió de lleno en la campaña, en el mercado están observando un cambio de tendencia: en las últimas semanas, pese al salto del paralelo, más ahorristas prefirieron atesorar esos billetes y no volcarlos al circuito para hacer el “puré”.
Esto, sumado a las maniobras restrictivas por parte del Gobierno, no hizo más que potenciar el blue. En este contexto, la peor combinación para el Gobierno en el arranque de septiembre es que la demanda de dólares toque un nuevo récord, se continúen deteriorando las reservas y esos billetes no sean revendidos en el circuito informal.
Esta suma de variables podría terminar dándole más impulso al paralelo, un dato que inquieta a la administración K, que ya viene de padecer un récord histórico de 16 pesos.
Perfil del comprador
En la city porteña ya se habla de un cambio bien de fondo: se está registrando una alteración en el perfil dequienes compran con autorización de la AFIP.

Básicamente, está dejando de tener tanta importancia el afán revendedor, para dar paso a la llegada de”ahorristas puros”, los que adquieren divisas verdaderamente con fines de atesoramiento. Lo hacen únicamente con ánimo defensivo, es decir, sin tener en mente venderlas.
Entre los economistas, esto es visto como un tema muy serio: los particulares están bajando su demanda de pesos y aumentando la búsqueda de dinero de mayor calidad, a los fines de resguardar el capital.

“Cuando la brecha cambiaria sube, hay más personas que entran a comprar pero muchos ahora se terminan quedando con esos fondos, no hacen el puré como antes”, considera el economista Francisco Gismondi, de la consultora Empiria.

“Quieren permanecer en dólares hasta ver qué pasa con la economía, a raíz de la incertidumbre política”, completa.
Al haber dejado de ser efectivo el puré, “una alternativa para el Gobierno sería la de restringir el acceso al dólar ahorro. Pero eso dispararía más el blue con todo lo que esto significa en tiempos electorales”, afirma Gismondi.

En la consultora Economía & Regiones observan con preocupación este cambio de tendencia.
“Lo más alarmante es que, a pesar de la suba del blue y de la brecha, los compradores de dólar ahorro no estarían vendiéndolo en el mercado informal. Esto deja en evidencia el debilitamiento de la demanda de dinero”, afirma Diego Giacomini, economista jefe de E&R.
La pérdida de este “estabilizador automático” que constituía el puré es vista por los analistas como un eventual potenciador de la inflación y de la volatilidad cambiaria.