El Frente para la Victoria realmente creyó la absurda idea del ignorante Guillermo Moreno de que ‘pateando el trasero’ a algunas casas de cambio podía mantener a raya el dólar libre, mal llamado ‘dólar blue’ cuando es el tipo de cambio de referencia porque es el billete estadounidense de acceso posible en días de cepo y noticias negativas.

Cabe destacar que los delirios de Moreno fueron avalados por el genuflexo Ricardo Echegaray, titular de la Afip, a quien Moreno menospreciaba aunque utilizaba. Pero desde que Axel Kicillof es el superministro de Economía, motivo del exilio de Moreno y el ocaso de Echegaray, nada ha cambiado: sigue prevaleciendo una doctrina voluntarista sobre el tipo de cambio libre y sus consecuencias sobre la economía real. Cada día parece más inevitable otra megadevaluación en el mercado oficial de cambios, antes de fin de año.

Esto provoca que la emergencia cambiaria no tenga final, y el siguiente texto de la consultora Economía & Regiones así lo corrobora.

La cotización del dólar blue supera al dólar cobertura sólo cuando el gobierno adopta medidas que no son “bien vistas” por el mercado. Claramente, el proyecto de cambio de domicilio de pago de los bonos con jurisdicción Nueva York es un ejemplo de esto último; por eso hoy en día el blue ($14.4) supera al cobertura ($13.5). Economía & Regiones.

El no acatamiento del fallo del juez Thomas Griesa y el no pago a los llamados “fondos buitres” comienza a trasladarse hacia las expectativas y variables financieras de la economía. El proyecto de ley para cambiar el domicilio de pago y evitar el embargo de la justicia estadounidense parecería potenciar los mecanismos de transmisión negativos hacia el dólar paralelo, su brecha y las expectativas de inflación y devaluación.

De hecho, el dólar blue cotiza a más de $14 y su brecha con el dólar oficial ($8.43) subió a más de 66%, ubicándose nuevamente sobre el promedio 2013/2014 (54%). Ante la suba del dólar blue, el BCRA respondió devaluando el dólar oficial 15 centavos, que pasó de $8,27 a $8,43.

Si se tiene en cuenta que el tipo de cambio cuasi fijo había sido el única ancla que había permitido que la tasa de inflación intermensual se redujera de 4.5% a 2.4% mes a mes, el encarecimiento del dólar oficial puede volver alimentar el proceso inflacionario. Dólar oficial más caro puede implicar inflación más alta.

Sin embargo, la devaluación del dólar oficial muy difícilmente pueda servir para mejorar la competitividad o para cerrar la brecha cambiaria.

Actualmente la devaluación del tipo de cambio nominal se traslada rápidamente a inflación, “comiéndose” la ganancia de competitividad por tipo de cambio real en alrededor de 6 meses.

En este sentido, si se replicara el ritmo de devaluación del año pasado y se volviera a deslizar más rápidamente el dólar oficial de aquí a fin de año, hasta $9,5 en diciembre 2014, implicaría un tipo de cambio real muy similar al de fines de 2013 / comienzos de 2014.

Al mismo tiempo, devaluar el tipo de cambio oficial tampoco serviría para cerrar la brecha cambiaria porque el dólar blue se encarecería más que el dólar oficial, empujando la brecha cambiaria hacia la suba. El punto es que desde el establecimiento del cepo cambiario, el dólar blue sigue la tendencia de mediano y largo plazo del tipo de cambio de cobertura, que es la relación base monetaria / reservas.

En otras palabras, el dólar blue se encarece a medida que el BCRA emite más pesos y pierde más reservas.

En este marco, dependiendo de la evolución del gasto y del déficit fiscal el BCRA emitirá entre $115.000 millones y $135.000 millones para financiar al Tesoro en el período agosto /diciembre de 2014, lo cual probablemente implicaría un aumento de la base monetaria del 25% / 30% interanual a fin de año si es que el BCRA no sube fuertemente la tasa para absorber muchos más pesos.

Al mismo tiempo que la cantidad de pesos sube, las reservas del BCRA se reducirían durante los próximos meses, cayendo hasta US$ 24.600 millones para fin de año.

En concreto, el sector público consolidado deberá afrontar pagos de deuda netos de refinanciamiento –en concepto de capital e intereses- por US$ 1.900 millones de aquí a fin de 2014.

Paralelamente, el sector privado también deberá afrontar compromisos en dólares por un total de US$ 2.900 millones en el mismo período.

En este contexto, la base monetaria cerraría el año en torno a $471.000 millones y las reservas en US$ 24.600 millones, lo cual arroja un tipo de cobertura de $19.2 por dólar. En este escenario en el cual el dólar cobertura sube como resultado del aumento de la cantidad de pesos y la caída de las reservas, el dólar blue o paralelo también se encarecerá.

En este sentido, hay que recordar que desde el establecimiento del cepo cambiario el dólar blue se mueve “de la mano” del dólar cobertura, es decir, el dólar blue se encarece a medida que hay más pesos y menos dólares en el BCRA y en nuestra economía.

Si bien la cotización del dólar blue  se encarece ‘vis a vis’ a medida que aumenta el dólar cobertura (línea roja), su cotización puede ubicarse hasta un 10% por encima o por debajo de la relación base monetaria / reservas. Es más, en promedio del blue se ubica “algo por debajo” del dólar cobertura.

En este marco, hay que destacar que el dólar blue supera al dólar cobertura sólo cuando el gobierno adopta medidas que no son “bien vistas” por el mercado. Claramente, el proyecto de cambio de domicilio de pago de los bonos con jurisdicción Nueva York es un ejemplo de esto último; por eso hoy en día el blue ($14.4) supera al cobertura ($13.5)

Con nuestras proyecciones de expansión monetaria y de pérdida de reservas, la estimación econométrica presenta un dólar blue en torno a 18.2, con un techo de 20.3 y un piso de 16.9 para fin de año / comienzos de 2015.