El presidente del Banco Central solicitó a inversores y ahorristas que que tengan en cuenta el llamado dólar futuro y operen en el mercado de futuros comprando divisas a largo plazo, y no billetes físicos para resguardarse de las oscilaciones en el precio del tipo de cambio. Este instrumento es cada vez más elegido por la City

Más que nada, producto de las variaciones del dólar (cuándo no) y a raíz del uso del sistema de flotación “sucia” por parte del Banco Central.

Esto último implica que la entidad deja que el tipo de cambio se mueva libremente entre un piso y un techo predeterminado y sólo interviene en el mercado si se escapa de esa “zona de confort”.

Al percatarse de esa inquietud, el funcionario les hizo una “sugerencia” a quienes quieran quedar a resguardo de la volatilidad. Concretamente, los invitó a que acudan al mercado del dólar futuro.

¿Cómo viene funcionado el dólar futuro? Los números récord que se están registrando en el Rofex -la principal plaza para este tipo de operaciones- son prueba elocuente del creciente interés por esta alternativa.

Fuentes de esta mercado estiman que en 2017 se negociarán a plazo unos u$s140.000 millones, un nivel que superaría en más de un 10% al del año pasado, cuando se estableció un máximo histórico (u$s112.000 millones).

Este instrumento, que posibilita la cobertura ante los saltos que pudiera tener la divisa estadounidense, le disminuye a las empresas su riesgo a quedar en “offside”.

“Adoptando esta cobertura, se acota drásticamente la volatilidad de los ingresos en pesos. Además, permite contar con un mayor grado de certidumbre en toda planificación financiera”, apunta Sturzenegger.

En otro orden, aclara que como la “devaluación esperada en la plaza de futuros guarda relación directa con las tasas que rigen al peso”, el Banco Central buscará garantizar que los tipo de interés sean positivos en términos reales. Es decir, que corran por encima de la inflación.

Así, el funcionario quiere brindar la tranquilidad de que ni los inversores particulares ni las empresas van a perder poder de compra. Tampoco sufrirán efectos adversos en el flujo de caja de sus negocios.

Por lo pronto, las cifras que se observan en el Rofex muestran una clara tendencia creciente en el uso del dólar futuro. En la City, en tanto, hay coincidencia sobre las bondades de esta herramienta.

Monto de los contratos de dólar futuro

Los contratos a futuro pueden efectuarse para cubrirse de cambios en los precios de distintos tipos de productos, tanto almacenables (granos, petróleo, dólar, metales) como otros que no (clima, electricidad, entre otros).

En el caso del billete verde, “a los inversores les permite tomar exposición al alza o a la baja, aprovechando el apalancamiento de esta operatoria”, señala a iProfesional Marcelo Comisso, gerente de Desarrollo del Rofex.

Además, “a las empresas les posibilita establecer coberturas con un bajo costo de inmovilización de sus recursos”, añade.

Cada contrato representa unos u$s1.000 y se liquida por arbitraje. Es decir, por la diferencia entre el precio al que se pactó la compra y el que corresponde a la finalización del acuerdo.

Tomando como referencia esos u$s1.000, el inversor debe constituir un depósito en garantía, que dependerá del plazo del acuerdo: $1.500 (para los que son a un mes) a un máximo de $2.200 (12 meses).

¿Para qué se utiliza este monto? Para ir cubriendo las diferencias de precios de cada jornada. Se devuelve una vez que finaliza el acuerdo.

“Todos los días, hasta que la posición vence o es cancelada, se pagan o se cobran las pérdidas o ganancias devengadas, en función de la evolución de la cotización”, detalla Comisso.

Esa garantía (denominada “margen”) puede cubrirse también con activos financieros que sean aceptados por el mercado, como por ejemplo Lebac, títulos públicos, plazos fijos o fondos comunes de inversión (FCI), entre otros.

Mercado de futuros

A esta plaza confluyen bancos y grandes empresas que, en conjunto, aglutinan más de la mitad de los contratos pactados.

No obstante, se viene registrando una mayor participación del público minorista, seducido por el bajo monto para operar (u$s1.000).

El mercado de futuros viene de larga data. Fue muy utilizado por los productores agropecuarios para negociar materias primas y estabilizar precios sujetos a fuertes oscilaciones, tanto por factores externos a un país como internos.

Para comprar o vender, el acceso al mercado es a través de un ALyC (agente de liquidación y compensación) registrado en la CNV que sea miembro de Rofex.

Por qué los futuros

Sturzenegger viene recomendando sumarse a la operatoria del dólar futuro y “machacando” en que es el mecanismo más transparente para quedar a resguardo ante una brusca corrección cambiaria.

Los precios de estos contratos a diferentes plazos (30 días, 60, 90, 180) se fijan diariamente en base a oferta y demanda y guardan relación directa con el comportamiento del mercado spot.

“Dependiendo de qué lado se está, uno puede acudir para protegerse o bien para especular. Los motivos son muy diferentes y exactamente contrarios entre sí”, afirma Gustavo Neffa, director de Research For Traders.

“El dólar futuro del Rofex se ha establecido como la mejor manera, y la más directa, para cubrirse frente al riesgo de una devaluación. Una de sus principales ventajas es la liquidez”, consigna el experto.

Entre sus virtudes, también refiere a que “resulta fácil de operar y para muchos es la manera más primaria de protegerse y especular”.

Como alternativas a esta herramienta, aparece la compra de bonos en dólares, como forma de resguardar una cartera o un pago que el inversor recibirá a mediano en moneda local.

No obstante, aclara Neffa, en este caso “estaría absorbiendo el riesgo país, el político, el crediticio, el de tasa de interés y de reinversión, típicos de un bono”.

Otra alternativa es adquirir opciones, si bien en este caso el “valor tiempo le hace perder dinero al inversor, si el activo subyacente (en este caso el dólar) no se mueve”, aclara el director de Research For Traders.

Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, expresa que operar con dólar futuro es parte de la mecánica habitual de aquellos fondos medidos en términos de esa moneda.

Sucede que la mayoría de las carteras con exposición internacional utiliza a esta divisa como referencia para fijar objetivos de rentabilidad y, además, para comparar diferentes ratios.

Así, “tratan de acotar su exposición a distintas monedas. A veces se toman posiciones descubiertas, pero en ese caso el inversor sabe que queda expuesto al riesgo particular de ese activo y al (riesgo) de tipo de cambio”, describe Di Giorno.

Asimismo, expresa que el circuito de dólar futuro también es utilizado por muchas empresas para afrontar pagos en moneda estadounidense al exterior y que necesitan brindar mayores precisiones sobre su estado de resultados.

Es decir, evitan de este modo estar sujetas a la volatilidad que pueda ocurrir ante las variaciones de la divisa.

Dólar a fin de año, según analistas

Desde el propio Rofex, Comisso agrega a iProfesional que el esquema de metas de inflación adoptado por el Banco Central requiere de un tipo de cambio flotante.

El experto recuerda que “cualquier shock externo o interno puede hacer que el dólar fluctúe fuerte, tal como sucedió por el Brexit, la crisis en Brasil o mismo durante las PASO”.

El mercado de futuros brinda la protección necesaria y esto le sirve a Sturzenegger, ya que amortigua las minicorridas que pudieren ocurrir.

Luego de las PASO, en las que el Gobierno resultó fortalecido, más de una treintena de economistas ajustó el precio del billete verde para fin de año.

El sondeo fue elaborado por Focus Economics y del mismo participaron analistas y bancos tanto nacionales como extranjeros.

Por lo pronto, el valor de consenso es de $18,08 para fin de año. De confirmarse, la devaluación punta a punta de 2017 sería de un 14%.

Quedaría entonces por debajo del 22,7% que pronostican para inflación en igual período.

De todas las consultoras relevadas, la que dio cuenta del precio más alto fue la de Hernán Hirsch ($19,03), mientras que el más bajo correspondió a Goldman Sachs ($16,55).

En el medio se ubicaron Econométrica ($18,70), Fiel ($18,69), JP Morgan ($17,90), Citigroup ($17,70) y Barclays ($17,55).

Para lo que resta del año, el presidente del Central viene recomendando el uso de futuros.

“Es para tener en cuenta. Espero que poco a poco los inversores vayan tomando más cobertura en este mercado”, dice el funcionario.

“En la experiencia de flotación cambiaria de Chile puede verse cómo las empresas fueron volcándose cada vez más para acotar la incertidumbre en sus planes de negocio”, remarca Sturzenegger.

Por cierto, esta “invitación” sorprende a muchos, ya que proviene de un funcionario público.

Sin embargo, la City ya entendió el mensaje y son muchos los que le están haciendo caso.