El 65% de los argentinos quieren que el plan económico o tenga escasas correcciones o ninguna modificación (encuesta Polldata de mayo). Por lo tanto, al 65% de los argentinos no se les puede explicar que la estabilidad presente es falsa y que el ‘modelo’ tiene el boleto picado.

En verdad, es un 65% de argentinos que o carecen de conocimiento sobre la cuestión en debate o no les importa nada más allá de su propio ombligo, aún cuando eso resulte casi suicida. Los líderes opositores quieren ganar algunos votos entre ese sector -que, a la vez, manifiesta enojo contra los empresarios a quienes culpa por la inflación más que a Cristina Fernández de Kirchner o a Axel Kicillof o a Alejandro Vanoli-, y entonces callan sobre lo inevitable.

Por lo tanto, no hay debate sobre el futuro de la economía en una Argentina electoral aún cuando el país lleva más de 2 años en estanflación, y 7 de las 10 principales preocupaciones de los argentinos tienen que ver con la economía.

Todo muy delirante, por cierto. Los argentinos que pueden viajar descubren que la onerosa Barcelona es más barata que Ciudad de Buenos Aires, y no les llama la atención tamaño desatino. Lo que sí les importa es que no se interrumpa la provisión de ‘dólar ahorro’. Pero ¿el precio del dólar es $9 o resulta un indicador importante de las correcciones imprescindibles?

Acerca del valor del dólar, aquí el texto de un economista, CEO de Carta Financiera LLC y docente de la Maestría en Finanzas de la Universidad de San Andrés:

“(…) El dólar está atrasado por cualquier métrica que se lo vea. Argentina se ha vuelto cara para el resto del mundo. Incluso en un ranking de competitividad, Argentina está prácticamente última de la lista. (…)”.

En septiembre de 2014, escribí “Dólar a 20”. Al poco tiempo insistí con En septiembre del año pasado escribí “Más que nunca: dólar a 20”. Mi pronóstico indicaba que para marzo de este año el dólar debía estar en torno a los 20 pesos. La realidad fue otra e inapelable: me equivoqué con los tiempos y el dólar nunca volvió a trepar. ¿Qué pasó?

No busco justificarme ni excusar mi mala lectura acerca de lo que iba a suceder, sino hacer una muy breve descripción de los hechos. Muy sintéticamente, el gobierno consiguió intervenir el mercado blue facilitando el acceso al dólar ahorro, intervino prácticamente todos los bancos y sociedades de bolsa para que nadie operara el contado con liquidación y consiguió aumentar las reservas del Banco Central a través de diferentes trucos contables. Punto para los K, verdaderos maestros del engaño. ¿Qué creo que pasará ahora?

El déficit fiscal en febrero fue más del doble que un año atrás. Al no haber financiación externa y siendo este un año electoral, el gasto público va a seguir creciendo. ¿Cómo se va a cubrir? Con emisión monetaria.

Podríamos hacer diferentes proyecciones de base monetaria, reservas y Lebacs (Letras del Banco Central). Casi cualquier combinación que proyectemos, termina dando un dólar cómodamente por encima de $20. Pero más allá de estas proyecciones que al mercado parecen no interesarle, hay un hecho clave: ¿qué pasará con los pesos colocados en plazo fijo en el sistema financiero? ¿Cuál es el monto total? ¿Cuándo vencen? Esto va a mover al dólar hacia arriba y de manera importante en breve.

El dólar está atrasado por cualquier métrica que se lo vea. Argentina se ha vuelto cara para el resto del mundo. Incluso en un ranking de competitividad, Argentina está prácticamente última de la lista. Gane Scioli o Macri, habrá devaluación. Pero si se sabe esto, ¿hay que esperar hasta diciembre para volcarse al dólar? El movimiento se dará antes, ya que el mercado es anticipación.

Entre enero y febrero, los depósitos a plazo fijo crecieron marcadamente para alcanzar los $480.000 millones:

Ahora bien. ¿Cuándo vencen?

El 60% de estos plazos fijos vence el 15 de julio y para el 15 de agosto vence un 15% más. ¿Se renovarán esos plazos fijos? Dado que es inequívoca la devaluación del próximo Presidente, ¿quién elegirá seguir haciendo la vertical en el Titanic? Si un fondo grande sabe que otro fondo tiene un vencimiento importante, ¿apostará a que ese fondo renueve el plazo fijo o preferirá comprar dólar-bolsa por si el otro se adelanta? Ese es el juego.

Con ese timing, a partir de mediados de julio habrá una renovada presión sobre el dólar, producto de vencimientos masivos de plazo fijo. Pregunta final: si sabemos que en julio existirá esta presión, ¿esperaremos hasta entonces para comprar?